Stanislas Frenkiel es un experto en fútbol argelino, autor galardonado y profesor de la Facultad de Deportes y Educación Física de la Universidad de Artois. Su doctorado versó sobre la historia de los futbolistas profesionales argelinos en Francia.

El 27 de noviembre, Stanislas Frenkiel dirigirá una visita guiada por la exposición especial “Foot et Monde Arabe” en el Museo del Fútbol Mundial de la FIFA, en Zúrich. En la entrevista que nos ha concedido esta semana habla de la importancia del fútbol en Argelia, el recibimiento que tuvieron los jugadores argelinos en Francia tras la guerra de Argelia y por qué le gusta conocer a futbolistas.

Stanislas Frenkiel | ©Privat
Stanislas, ¿qué significa el fútbol para usted? ¿Cuál es su equipo preferido (selección nacional o club)?

El fútbol es un espacio para compartir, un lugar de recuerdo y de emancipación, que ha formado parte de todas las luchas sociales desde finales del siglo XIX. Es un teatro de los sueños de ascenso social, de gloria y de movilidad, y favorece los derechos de los trabajadores, las mujeres, los “colonizados”, los homosexuales, las personas con discapacidades, etc. Todas esas “minorías” han tenido que luchar por el derecho a poder practicarlo y transmitir sus mensajes a través de él.

En un plano personal, a mí siempre me han interesado más los jugadores que el juego. Más allá de los desempeños que tengan, me gusta encontrarme con ellos y recopilar sus testimonios sobre cómo se formaron, cómo transcurrieron sus carreras y cómo se reconvirtieron luego, son muy valiosos. Procuro tratar a los futbolistas como seres sociales. Se trata de estudiar lo que hay detrás de la imagen de su estatus social: sus historias personales, familiares y sociales. El jugador más viejo que conocí en Orán, en Argelia, se llamaba Habib Draoua, lo apodaban “Derdour”. Había jugado en el Le Havre en 1937. Fue un momento inolvidable.

Usted es un experto en fútbol argelino. ¿Qué importancia social tiene el fútbol en Argelia?

Hoy en día el fútbol es el deporte popular por excelencia y tiene una larga historia en Argelia. De hecho, Argelia fue el primer territorio colonial francés al que llegó este deporte. Es muy probable que la ocupación colonial por parte de la metrópoli y su política de poblamiento desempeñasen un papel fundamental para que los jóvenes lograsen dominar el fútbol, imitando a los marinos y turistas extranjeros. El fútbol apareció pues en Argelia a finales del siglo XIX y se desarrolló rápidamente sobre una base comunitaria, más que en las demás colonias o protectorados de Francia.

En Orán, en una región sometida al control colonial, los burgueses turbulentos que formaban parte del Club des Joyeusetés, fundado en 1894, reivindicaron su condición de equipo más antiguo, aunque no empezarían a practicar el fútbol hasta tres años más tarde, cuando se fundó el Club Athlétique de Orán.

¿Cómo se recibió en Francia a los integrantes del equipo del FLN cuando volvieron a jugar en clubes franceses tras la independencia de Argelia?

Al final de la guerra de Argelia, los jugadores que aún tenían edad de reincorporarse a sus clubes se pusieron en contacto con ellos. Seguía existiendo una gran atracción hacia la antigua metrópoli, en la que habían experimentado la libertad. Querían recuperar el tiempo perdido, sentir de nuevo la adrenalina del fútbol de alto nivel y cobrar salarios elevados. Además, en su país seguía reinando la inseguridad.

El 29 de junio de 1962 se levantó de forma oficial la suspensión de sus contratos en Francia e inmediatamente fueron homologados por la comisión jurídica de la Liga Nacional de Fútbol. En la temporada 1962-1963 se registraron los regresos a Francia de nueve futbolistas, y aunque parece que tuvieron un recibimiento correcto por parte de sus presidentes, entrenadores y compañeros de equipo, lo que influyó de verdad en la trayectoria de esos jugadores fue su estatus deportivo. En el Saint-Étienne, ¿quién iba a reprocharle a Rachid Mekhloufi que terminase la temporada 1962-1963 con 14 goles en 20 partidos y ganase luego tres títulos de la liga francesa y una Copa de Francia entre entonces y 1968?

Scenes from the match France -Algeria. Paris, 6 October 2001 | ©FIFA Museum
En la exposición se habla de la perspectiva francesa del primer partido que disputaron Francia y Argelia en 2001, que tuvo que interrumpirse después de que los hinchas invadiesen la cancha. ¿Cómo se percibió aquel encuentro en Argelia?

Antes de aquel partido parecían soplar vientos de renovación en cuanto a las relaciones franco-argelinas. Después de las visitas oficiales de 2000, había llegado el momento de dejar a un lado esa historia tormentosa y reactivar la cooperación a través de un partido amistoso. En los dos países, el fútbol es el deporte más querido. Ni siquiera le afectó la conmoción de los atentados del World Trade Center del 11 de septiembre, que provocó sospechas generalizadas sobre los musulmanes. En un momento en el que la paz en el mundo estaba amenazada, la mayoría de los periodistas franceses y argelinos publicaron ediciones especiales sobre aquel reencuentro que iba a producirse.

Sin embargo, ante una audiencia de diez millones de telespectadores, el legado de los rencores coloniales se hizo patente. Se evitó la violencia física, excepto un incidente en el que un tren quedó parcialmente destrozado, pero el acontecimiento conmocionó a la gente. El día siguiente al partido, los medios de comunicación franceses y argelinos expresaron su consternación. Hubo tanta desilusión como esperanzas había suscitado el encuentro. En París y en Argel se sintió amargura, enfado y vergüenza. Resultó difícil evitar las generalizaciones. Volvieron a surgir distintas formas de xenofobia, especialmente la islamofobia.

En su opinión, ¿el fútbol es algo cultural?

El fútbol es un “hecho social total”, utilizando la expresión del antropólogo Marcel Mauss. En él se encuentran y se expresan todas las dimensiones de la sociedad: la política, la economía, la cultura, la educación, etc. A pesar de su ideal de neutralidad y de “fair-play”, no puede escapar a las determinaciones sociales que lo estructuran.

¿Por qué cree que es importante para un museo presentar una exposición como “Foot et Monde Arabe”?

Por una parte, porque es magnífica, con sus archivos de todo tipo: documentos, fotografías, vídeos, camisetas, trofeos, testimonios, etc. El Museo de la FIFA ha tomado una decisión valiente con esta exposición, que fue un éxito de público en el Institut du Monde Arabe de París. En Zúrich, los visitantes podrán conocer el lugar que ocupa el fútbol y cuáles son los principales protagonistas de este deporte en las sociedades árabes.

En un momento en el que algunos europeos se ven tentados por una islamofobia sin complejos y también por el veneno de las radicalizaciones identitarias y los fantasmas del colonialismo, esta exposición nos da las claves para comprender los retos políticos y sociales que estructuran el mundo árabe desde principios del siglo XX.

¿Algún mensaje a modo de conclusión?

Vengan a visitar el Museo de la FIFA. Y los apasionados por la historia del deporte también pueden abonarse al nuevo canal “Temps de sport” de YouTube. ¡Hasta pronto!