Essam El Hadary es una de las grandes figuras de la historia del fútbol egipcio y africano. Después de superar muchos obstáculos, el legendario guardameta conquistó numerosos títulos con el Al Ahly y con la selección de Egipto. El arquero se convirtió, además, en el futbolista más veterano en disputar una Copa Mundial de la FIFA™: El Hadary tenía 45 años 161 días cuando fue titular en el choque contra Arabia Saudí en Rusia 2018.

Ya en posesión del récord, El Hadary decidió donar la camiseta y los guantes que llevó aquel día al Museo del Fútbol Mundial de la FIFA, ubicado en Zúrich. Actualmente, las prendas de El Hadary lucen en la exposición especial Foot et Monde Arabe.

Para celebrar la ocasión, mantuvimos una charla en profundidad con el excapitán de los Faraones.

¿Qué se siente al formar parte del Museo de la FIFA?
Sinceramente, nunca imaginé que llegaría a estar en un museo [ríe]. En Egipto tenemos muchos museos de historia en los que encontramos objetos milenarios, pero verme a mí mismo «dentro» de un museo es algo muy especial. La verdad es que este museo de Zúrich es distinto al resto. Jamás soñé con estar en él, pero el esfuerzo siempre tiene su recompensa y, afortunadamente, mi nombre figurará en el museo. Me siento orgulloso.

En Rusia 2018 se convirtió en el futbolista más veterano en participar en una Copa Mundial. ¿Qué recuerda de aquel torneo?
Estaba impaciente por que me llegara la oportunidad de jugar, algo que sucedió finalmente en la tercera jornada de la fase de grupos contra Arabia Saudí, partido en el que fui titular. Nos adelantamos en el marcador y fallamos una ocasión para duplicar nuestra ventaja. Después, me acuerdo que el árbitro señaló un penal a favor de los saudíes. Yo estaba muy concentrado y quería demostrar que estaba ahí por méritos propios, no por un favor especial del seleccionador. Lo paré y, aunque nos habría gustado cerrar nuestra participación con una victoria, al final no pudo ser.

Es un honor tener su camiseta y sus guantes en la exposición especial Foot et Monde Arabe. ¿Qué les diría a los visitantes?
Les contaría que la historia empezó en 2016, cuando comencé un riguroso plan de entrenamiento para recuperarme físicamente. El primer día decidí que la Copa Mundial de 2018 sería mi objetivo principal y, como me gustan los desafíos, no lo guardé en secreto. Es más, estrené mi cuenta de Twitter y mi primer tuit fue: «Jugar el próximo Mundial es mi meta principal». Lo escribí para motivarme a mí mismo.

Essam El Hadary detiene un penal en el partido KSA - EGY, de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 | ©FIFA/Getty
Cuando ya estaba en forma, volví a ser convocado por la selección. Participé en la fase de clasificación y cumplimos nuestro sueño después de mucho tiempo. Pero aquello no era el final del camino, porque yo seguía teniendo la presión de cumplir mi misión. Entré en la convocatoria para el Mundial, así que lo único que me faltaba era jugar un partido. Mucha gente pensó que saldría para disputar los últimos minutos de algún encuentro, pero yo quería ser titular. Sin embargo, cuando arrancó el choque contra Arabia Saudí, mi sensación no era todavía la del deber cumplido, porque mi ambición aquel día, al igual que ha sido a lo largo de toda mi carrera, era ofrecer mi mejor versión. Doy las gracias a Dios por haber podido detener el penal. Me sentí orgulloso de ser el futbolista más veterano en disputar un Mundial, además del primer portero africano de la historia del torneo en atajar una pena máxima. Ahora, al ver los guantes y la camiseta, me vienen todos esos recuerdos a la cabeza. Es como si hubiera sido ayer. Es maravilloso.

Egipto fue el primer país árabe en jugar una Copa Mundial.
Sí, es un honor haber sido el primer país árabe en participar en un Mundial, concretamente en Italia 1934. Nuestra segunda participación fue en Italia 1990, pero tuvimos que esperar muchísimo tiempo, hasta 2018, para clasificarnos por tercera vez. Ahora, todos los futbolistas africanos que juegan en Europa aportan su habilidad y su experiencia a sus respectivas selecciones. La evolución que ha experimentado todo el continente hace que llegar a la fase final de un Mundial sea muy complicado. Sin duda, será difícil clasificarse para la edición de 2022.

¿Qué importancia tiene el fútbol para los egipcios y qué lo hace tan especial allí?
Para los egipcios, el fútbol es algo tan esencial como beber, comer o respirar. Es una pasión natural, porque somos la selección más laureada en la Copa Africana de Naciones, y el Al Ahly es el club con más títulos en la historia de la Liga de Campeones africana. Por si fuera poco, siempre hemos tenido jugadores destacados que hicieron historia en África, y la liga egipcia es la mejor del continente. Cuando tienes un campeonato tan sólido y clubes que dominan el panorama continental, es lógico que el fútbol ocupe una parte importante de la vida cotidiana de un país.

El Cairo es una de las ciudades que vive el fútbol con más pasión de todo el planeta. ¿Cómo fue sentir esa fiebre en primera persona?
Como la población de El Cairo es inmensa, la mayoría de los barrios se contagian de esa fiebre cuando hay un derbi local, ya sea de liga o de copa. Es algo que también puede apreciarse cuando los clubes grandes o la selección nacional disputan competiciones continentales. Los días de partido, El Cairo se transforma. Vayas donde vayas, hay banderas y escudos por todas partes, y los hinchas se ponen la camiseta de su equipo favorito. Cuando jugué en el Al Ahly, la afición siempre nos mostraba su apoyo incondicional. Miles de hinchas venían a los entrenamientos, sobre todo cuando sentían que necesitábamos su aliento. Y en nuestro estadio de El Cairo se han dado cita hasta 80.000 personas para un partido de liga. Eran un arma muy poderosa para nosotros.

¿Qué puede contarnos de la rivalidad entre Al Ahly y Zamalek?
Creo que todo Egipto y el mundo árabe saben lo importante que es el derbi egipcio. Son los dos clubes más populares no solo de El Cairo, sino de Egipto, y sus enfrentamientos tienen un sabor especial. Los edificios y las calles se empiezan a decorar con banderas una semana antes, y la gente habla sin parar del encuentro antes y después del partido. Para muchos aficionados, ganar el derbi es como ganar un título.

Los guantes con los que Essam El Hadary jugó el KSA - EGY en la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 | ©FIFA Museum
¿Por qué es importante que el Museo de la FIFA albergue una exposición especial sobre fútbol, cultura y sociedad en el mundo árabe en colaboración con el Institut du monde arabe (IMA)?
Tengo la impresión de que mucha gente sabe muy poco acerca del fútbol árabe. El hecho de destacar estas historias en el Museo de la FIFA ofrece la posibilidad de que todo el mundo conozca la historia del deporte rey en esta región del mundo. Tenemos una historia muy singular y una cultura muy arraigada. Creo que esta exposición es una idea fantástica.

¿Por qué cree que es importante contar con un museo dedicado al fútbol mundial?
Hace años, nuestra relación con la historia de la Copa Mundial de la FIFA se limitaba a ver vídeos o fotografías de los jugadores, de los goles y de los partidos. Me gustaría dar las gracias a la FIFA por este maravilloso museo que recoge tantos recuerdos de la Copa Mundial. Cuando los visitantes vengan al museo y vean un área dedicada a una edición concreta del Mundial, se transportarán automáticamente en el tiempo. Y descubrirán infinidad de objetos curiosos, como las camisetas de los jugadores, las botas con las que marcaron goles decisivos, los guantes que usaron los arqueros para evitar tantos, balones, logos oficiales y medallas. Al pasear entre los expositores y ver las fotos y los vídeos, uno tiene la sensación de estar viviendo también esos momentos tan especiales.