Tres meses después de la conclusión del Mundial Femenino, el gran acontecimiento posee su propia vitrina en la exposición permanente del Museo del Fútbol Mundial de la FIFA en Zúrich. Esta última incorporación a nuestra Galería de la Copa Mundial contiene varios objetos fascinantes de un campeonato que ha sentado nuevas pautas en el fútbol femenino. Entre los objetos expuestos figuran una camiseta preparada para que la vistiera en la final la mejor jugadora del campeonato, así como un llavero y una pulsera pertenecientes a una árbitra que dirigió un partido mundialista pionero.

Camisetas Megan Rapinoe | ©FIFA Museum
Selección de objetos clave
Todos los objetos fueron reunidos in situ en Francia, mientras se celebraba la competición. El objetivo de esa recopilación era conservar una gama de objetos interesantes e históricamente significativos lo más amplia posible. El museo definió jugadoras importantes y simbólicas, como la capitana de Estados Unidos, Megan Rapinoe. En el terreno de juego, causó una impresión tremenda con un total de 6 goles, incluido uno en la final, y se llevó a casa el Balón de Oro como la mejor jugadora del campeonato. Pero también se ha labrado un nombre dentro y fuera del campo haciendo oír su voz como luchadora por la igualdad. En la vitrina se expone su camiseta preparada para vestirla en la final, donde Estados Unidos se adjudicó su cuarto título mundial.

Además de las jugadoras emblemáticas, el equipo del museo también identificó momentos históricos clave, y siguió todos los partidos para reunir objetos interesantes que reflejasen récords o primicias mundialistas. Para señalar el primer uso del videoarbitraje (VAR) en la historia del certamen, el museo recogió el llavero y la pulsera de la árbitra uruguaya Claudia Umpiérrez, que dirigió el partido inaugural y realizó la primera revisión del VAR en la historia de la Copa Mundial Femenina de la FIFA.

Guantes de Sari van Veenendaal (NED) | ©FIFA Museum
Del campo a la colección
Inmediatamente después de cada partido, el equipo del museo pedía dos objetos a las selecciones participantes. Por supuesto, las selecciones eran libres de decidir si los ponían o no a disposición del Museo del Fútbol Mundial de la FIFA. Además, tenían que respetarse ciertas normas. Por ejemplo, en el caso de los objetos que se llevaron varias veces, como las botas o efectos personales de las jugadoras, el equipo tuvo que esperar hasta después del último partido antes de tener permitido pedírselos. Así, los guantes de la guardameta holandesa Sari van Veenendaal, campeona de Europa y mejor portera del campeonato, solamente los pudo pedir después de la final en Lyon.

Se reunieron un total de 97 objetos del Mundial procedentes de jugadoras, seleccionadores y árbitras. Ahora, los aficionados y partes interesadas pueden admirar una selección de dichos objetos, que tratan diferentes temas como el país anfitrión, los récords y primicias del Mundial Femenino, las naciones debutantes, y el impacto de las jugadoras dentro y fuera del campo.