En junio de 1988, la provincia china de Guangdong organizó un acontecimiento memorable: el Torneo Internacional de Fútbol Femenino, con la participación de doce naciones que representaban a las seis confederaciones de fútbol. Entre las selecciones estaba Australia, que se impuso a Brasil por 1 a 0 en el partido inaugural. En ese encuentro jugó la centrocampista australiana Moya Dodd, actual miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA. Fue el estreno de su país en una competición femenina organizada por la FIFA.

Camiseta de Moya Dodd (1988) | ©FIFA Museum
Dorsal con el número 11 de Dodd | ©FIFA Museum

La selección de Dodd se clasificó para la fase de eliminación directa dejando fuera a Tailandia (3-0), antes de caer derrotada frente a las noruegas, quienes a la postre resultarían campeonas. Sin embargo, en cuartos de final, la nación anfitriona, China, vapuleó a las australianas (7-0). A pesar de que en la actualidad estos partidos están oficialmente clasificados como amistosos, el torneo allanó el camino para la primera Copa Mundial Femenina en 1991.

La competición pionera de 1988, que también llegó a conocerse como el torneo femenino de la FIFA por invitación, se disputó dos años después del 45.o Congreso de la FIFA en México, una asamblea general que pasó a la historia porque en ella la noruega Ellen Wille, la primera mujer que se dirigía a los delegados del Congreso, reivindicó el derecho de las mujeres a competir en el fútbol.

La petición de Wille a la FIFA de promover el fútbol femenino dio sus frutos y se procedió a organizar el torneo. El objetivo principal de la competición—asentado expresamente en el acta del Comité Ejecutivo— era determinar si el deporte femenino había alcanzado la madurez necesaria para contar con su propio Mundial.

Una multitud de 45 000 espectadores se dio cita para el partido inaugural entre China y Canadá  y el interés no decayó en absoluto a lo largo de todo el torneo, en el que se registró una media de 20 000 hinchas por partido. Poniendo una nota oficialidad al acontecimiento, entre el público se encontraba el presidente de la FIFA João Havelange. Noruega triunfó frente a Suecia por 2-1 en la final, y Brasil y China ocuparon, respectivamente, el tercer y cuarto puestos.

Se comprobó que el fútbol femenino tenía futuro y el torneo fue considerado todo un éxito: 18 días después de la final, la FIFA aprobó la creación de la Copa Mundial Femenina.

 

 «Cuando haya pasado la novedad, no creo que el fútbol femenino atraiga multitudes».

The Manchester Guardian, 1895, en su artículo sobre el primer partido de fútbol femenino.

 

Un total de 30 millones de mujeres y niñas juegan al fútbol en todo el mundo. 1.35 millones de aficionados asistieron a los partidos de la Copa Mundial Femenina de la FIFA de 2015 en Canadá, una cifra récord. Por primera vez, el videojuego EA Sports’ FIFA 16 incluye selecciones nacionales femeninas. El balompié femenino disfruta actualmente de un periodo de prosperidad.